Por qué un congreso deja 6 veces más consumo que el turismo tradicional

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Restaurantes llenos, cenas de sponsors y pre-tours con identidad regional: Andrea Juncos, vicepresidenta de AOCA, explica cómo el turismo de reuniones potencia la gastronomía local e incentiva el consumo. Qué se debatirá en Meet Up 2026, el encuentro de negocios del sector.

Un dato resume por qué el turismo de reuniones interesa tanto a la mesa como a los hoteles: un turista de congresos o de eventos gasta hasta seis veces más que un turista recreacional. Lo dice Andrea Juncos, vicepresidenta de AOCA (Asociación Argentina de Organizadores y Proveedores de Exposiciones, Congresos, Eventos y de Burós de Convenciones), y lo explica con un detalle que interesa particularmente a la gastronomía: ese gasto extra no se queda en el hotel.

“El derrame es mayor y bastante más amplio, porque un turista de congresos no solo usa el hotel, el avión y el traslado hasta la sede, sino que usa los restaurantes, los shoppings para llevarse regalos; los sponsors organizan otras actividades, hay paseos pre y post tour”, explica Juncos.

Hay incluso una lógica de “gasto ajeno” que multiplica el consumo. “Piensen en un congreso médico: es invitado por un sponsor. Entonces el gasto ni siquiera es propio, o parte de su gasto es propio y parte es del sponsor. El gasto es mayor”, detalla. Y ahí aparece la gastronomía como protagonista casi natural del recorrido: “Uno se da un mimo, le lleva un mimo a la familia, algo regional. El derrame económico es mayor y diverso”.

El 25% de los turistas que llega a la Argentina, por eventos

Ese consumo gastronómico se apoya en un volumen de visitantes que no es menor. “Sabemos por estadísticas que uno de cada cuatro extranjeros que está entrando a la Argentina lo hace por un evento: un congreso, una convención o un incentivo. Eso no es menor. El 25% de nuestro turismo que ingresa lo hace por esta industria en particular”, explica Juncos, que en junio renovó su cargo en la conducción de AOCA en representación de los organizadores.

A esa cifra se le suma otra proyección que, dice, la industria da por comprobada, aunque no la mida con exactitud: el turista de eventos suele volver. “Si se llevó una buena experiencia, lo más probable es que después venga recreacionalmente, con su familia, con su pareja o solo. No sabemos cuántos vuelven exactamente por eso, pero sí sabemos que existe esa vuelta”.

Cada mesa bien servida durante un congreso, en otras palabras, es también una futura reserva.

Un país con mesa federal: de Tucumán al limón, de Córdoba a las Sierras

La industria de reuniones argentina no se concentra solo en Buenos Aires. Juncos pone un dato sobre la mesa: el 85% de los congresos y convenciones que se hacen en el país son de menos de 500 personas, lo que explica una oferta mucho más federal de lo que suele suponerse. “Argentina, al ser tan grande y estar tan bien desarrollada para esto, tiene oferta. Congresos y convenciones en Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza, Salta, Santa Fe; incentivos ya en cualquier lado: Iguazú, Jujuy, Tucumán”, enumera.

Y hay un concepto que atraviesa esa federalización y que conecta directo con la identidad gastronómica de cada región: pensar el evento en función de lo que cada destino sabe hacer mejor. “Nosotros somos turismo de reuniones, pero también industria de reuniones, porque somos movilizadores de industrias”, plantea.

El ejemplo que más le gusta dar es el de Tucumán: “Miró a su alrededor y dijo: ¿qué somos fuertes, el limón y la caña de azúcar? Buscaron y resulta que existe el Congreso Mundial del Limón y el Congreso Mundial de la Caña de Azúcar, y los trajeron a su ciudad”.

El otro caso es Iguazú, que en 2027 albergará el Congreso Mundial de Guardaparques, la primera vez que se hace en la Argentina y la segunda en Sudamérica, postulado por la Asociación Nacional de Guardaparques al entender que el destino era el adecuado para ese perfil de evento.

La misma lógica aplica puertas adentro de cada provincia: “No todo destino es para todo. Una ciudad chica que tiene maravillas naturales cerca es muy propensa a un viaje de incentivos, con toda la experiencia gastronómica y de paisaje que eso implica. Y una ciudad como Córdoba, con cinco universidades y buena conectividad, está más orientada hacia los congresos y convenciones; el incentivo, a lo mejor, va a ser en las Sierras”, grafica.

Costos, impuestos y la comparación con la región

El diagnóstico no es solo de oportunidades. “Estamos un poco elevados en nuestros costos, comparativamente con países de la región. Nuestro costo en dólares es un poco más elevado que en otras épocas”, reconoce Juncos. Y pone el foco en un punto impositivo concreto: “Es un sector que no tiene ningún tipo de desgravación o beneficio, cuando tenemos países cercanos como Uruguay que, si el evento es internacional, exime del IVA a todas las personas que vienen a ese evento. Uruguay tiene 22% de IVA, pero cuando llega un evento internacional, nadie lo paga”.

Brasil, agrega, sigue siendo la competencia más fuerte de la región por infraestructura y conectividad aérea.

Para que un destino compita, dice, el orden de prioridades es claro: “Primero, infraestructura. Luego, conectividad: la gente no va a donde no puede llegar. Y también el acompañamiento profesional de buenos proveedores”.

Cuando falta esa base, hasta el proveedor gastronómico local termina golpeado: si hay que trasladar servicios de una ciudad grande a una chica, “los costos se vuelven más caros” y el negocio deja de ser sostenible para la cadena de valor local.

Sostenibilidad y sponsors: la comunicación también se sirve en la mesa del turismo

Uno de los ejes que va a tratarse en Meet Up 2026, el encuentro de negocios que organiza AOCA, es la sostenibilidad, un tema que roza directamente a la gastronomía de eventos. “Somos conscientes de que somos grandes generadores de residuos. Hoy estamos muy digitalizados, pero seguimos siendo generadores, y trabajamos mucho por acercarnos al carbono neutral”, plantea Juncos.

También habrá espacio para pensar cómo las empresas usan los eventos, y sus instancias gastronómicas, como herramienta de comunicación con sus públicos.

Sobre la próxima edición de Meet Up, adelanta cifras: “Estamos confirmados 165 host buyers, que son compradores de destinos, de los cuales traemos 75 internacionales, de 14 mercados distintos: Europa, Estados Unidos, Canadá y toda Latinoamérica”.

Y aclara la dinámica del encuentro: “Es una feria de negocio, uno a uno, donde uno sabe con quién va a tener la reunión y qué le tiene que vender, o qué está buscando como comprador. No es una feria de folleto ni de promoción. Es muy profesional”.

Cuando el hincha llena el restaurante: el turismo deportivo también deja mesa y amplía el consumo

Otro de los temas de la agenda es el turismo deportivo, que Juncos vincula de manera directa con el consumo gastronómico local. “Cuando tenemos un equipo de primera que viene a Córdoba, no hay un solo hotel libre ni en la ciudad ni en los alrededores, porque no solo viene el hincha: viene con su familia. Mientras uno va al partido, el otro está en un restaurant o dando vueltas por el shopping”, describe.

Es, dice, “una generación de turismo muy importante” que empieza a pensarse con la misma profesionalización que el resto de la industria MICE.


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“Es un esfuerzo muy grande que se hace desde la institución para Meet Up 2026: se los trae de 14 mercados distintos, desde Europa, Estados Unidos y Canadá hasta toda Latinoamérica”.


Inteligencia artificial, sin perder el trato humano

La conversación también pasa por la inteligencia artificial, que Juncos ve como una herramienta y no como una amenaza para el oficio. “Soy una convencida de que hay que subirse al barco y aprender.

En definitiva, la IA lo que nos va a ayudar a ser es más productivos, nos va a ayudar a no perder tiempo con tareas reiterativas y también nos ayuda en la creatividad, pero ahí es donde nosotros podemos aportar junto con la IA el diferencial a nuestro cliente. No creo que nos vaya a reemplazar”, plantea. Eso sí, advierte: “El que no la use en eventos se va a quedar atrás, en su productividad y en su creatividad. No va a poder competir con quienes ya tengan esa estructura incorporada”.

Profesionalizar el oficio, del proveedor al organizador

Juncos cierra con una reflexión sobre su propio sector, los organizadores, que tampoco escapa al mundo gastronómico de eventos: la falta de un marco profesional formal. “Nuestro sector es muy difícil de visibilizar. Ya hay carreras de organización de eventos, pero no es como un contador o un abogado, que tienen un colegio que dice ‘vos podés hacer esto porque sos esto’.

El organizador no lo tiene. No tenemos ni siquiera un registro”, explica. Su equipo, la empresa Plan A, combina comunicación, relaciones públicas, organización de eventos, diseño gráfico y comercialización: “Es bien diverso, pero todos estamos organizando el evento”.

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Y deja una advertencia para quienes se acercan al rubro, del catering al wedding planning, pensando solo en la parte divertida: “Los eventos tienen un nivel de estrés y de compromiso muy alto: el teléfono suena un sábado o un domingo porque el cliente está nervioso por algo. Si entrás solo porque te parece divertido, pensalo bien, porque te vas a pegar un cachetazo”.

La otra cara, sin embargo, es la que la sostiene en el oficio: “Cuando el evento sale todo bien, el cliente está contento, la gente que asiste está contenta, esa satisfacción va más allá de cualquier honorario. Es ver disfrutado el trabajo de muchos meses, a veces de años”.


Meet Up 2026 se realizará el 5 y 6 de agosto en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, con la participación de destinos de más de 20 provincias del país.

📅 5 y 6 de agosto
📍 Centro de Convenciones Buenos Aires

Sitio Oficial


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