El 23 de enero se celebra el Día Mundial del Chorizo, una efeméride que, aunque tiene sus raíces en la tradición europea, encuentra en Argentina uno de sus escenarios más apasionados. Aquí, el chorizo no es solo un embutido; es el pilar de un ritual social, el inconfundible protagonista de la previa del asado y, sobre todo, el alma del sándwich más emblemático de la cultura popular: el choripán.
Mientras que en su origen la celebración se vincula a la festividad de San Ildefonso de Toledo y a antiguas costumbres españolas, en el Río de la Plata, esta fecha se convierte en un homenaje a la sencillez y el sabor que definen nuestra identidad gastronómica.
De la matanza invernal a la parrilla criolla: la historia del chorizo
La tradición de celebrar al chorizo el 23 de enero se remonta a Puertollano, España, y se asocia a dos teorías principales. Una de ellas tiene un profundo anclaje histórico, ligada a la época de los Reyes Católicos. Se cree que el consumo público de productos derivados del cerdo, como el chorizo, servía como una “prueba de fe” para demostrar la lealtad al cristianismo frente a los falsos conversos.

La otra versión, más pragmática, se relaciona con el ciclo natural de la matanza del cerdo. Tradicionalmente realizada a finales de otoño (cerca de San Martín), el chorizo requería un proceso de curado de entre seis y ocho semanas, aprovechando las bajas temperaturas del invierno europeo. Para el 23 de enero, el embutido ya estaba en su punto óptimo de maduración, listo para ser disfrutado.
Independientemente de su origen, el chorizo viajó con la inmigración y se integró de tal manera en la cultura argentina que se convirtió en un ingrediente esencial.
El Choripán: la simpleza de dos ingredientes que hacen historia
Si hay algo que define al choripán es su absoluta y gloriosa simpleza. Es la expresión máxima de la comida popular, rápida y sabrosa. Su receta es un manifiesto de la gastronomía criolla:
Un chorizo y un pan.
No necesita más para existir, y es precisamente esa dualidad lo que lo hace tan especial. El chorizo, generalmente de cerdo o una mezcla de cerdo y vaca, se cocina a la parrilla hasta que está jugoso por dentro y con una piel crujiente. Luego se sirve dentro de un pan de corteza firme, como el pan francés o la marraqueta, que se abre para recibirlo.
Tip de experto: Para asegurar una cocción pareja y que el interior quede bien hecho, muchos parrilleros optan por abrir el chorizo a la mitad, en forma de “mariposa”, antes de colocarlo sobre las brasas.
El choripán es el bocado de bienvenida en todo asado, el compañero infaltable en los partidos de fútbol, y el plato estrella en cualquier feria o puesto callejero. Su popularidad trasciende clases sociales y regiones, siendo un verdadero símbolo de la argentinidad.
La magia de los aderezos: chimichurri y salsa criolla
Si bien el chorizo y el pan son los protagonistas, el alma del choripán reside en sus aderezos. Son ellos quienes aportan la complejidad, el picor y la frescura que elevan este sándwich a la categoría de leyenda. Los dos más habituales y venerados son el Chimichurri y la Salsa Criolla.
| Aderezo | Descripción y Composición | Función en el Choripán |
| Chimichurri | Una emulsión a base de aceite y vinagre, con una gran cantidad de hierbas frescas y secas. Sus ingredientes clave son: perejil fresco picado, ajo, ají molido, orégano, sal y pimienta. | Aporta un sabor intenso, ligeramente picante y ácido que corta la grasa del chorizo, limpiando el paladar y potenciando el sabor de la carne. |
| Salsa Criolla | Una salsa fresca, similar a un relish, que se basa en vegetales picados finamente. Sus ingredientes principales son: tomate, cebolla, morrón (pimiento) rojo y/o verde, aceite, vinagre y sal. | Ofrece una textura crujiente y un contrapunto fresco y dulce al chorizo, equilibrando la intensidad de la carne con la acidez del vinagre. |
Receta Básica de Chimichurri (para un toque casero)
- 1.Picar finamente 1 atado de perejil y 4 dientes de ajo.
- 2.Colocar en un recipiente y agregar 2 cucharadas de ají molido, 1 cucharada de orégano y 1 cucharadita de pimienta.
- 3.Cubrir con 1/2 taza de vinagre de vino tinto y 1/2 taza de aceite de girasol o de oliva suave.
- 4.Dejar reposar al menos 2 horas para que los sabores se integren.
En definitiva, el Día Mundial del Chorizo es una excusa inmejorable para encender la parrilla, celebrar la tradición del asado y rendir homenaje al choripán, ese sándwich humilde y poderoso que nos recuerda que, a veces, las mejores cosas de la vida son las más simples.
