El Mundial de la Yerba Mate se hará entre el 5 y el 7 de junio, en el Museo del Mate en Buenos Aires. Se trata de un encuentro para reconocer a la yerba mate a través de un certamen internacional de evaluación técnica y una fan fest que la conecta con el público. Cultura, historia, ciencia y pasaporte propio, en la confirmación de un emblema nacional.
El lunes 20 de abril, el Salón General San Martín del Senado de la Nación fue el escenario del lanzamiento oficial del primer certamen internacional dedicado a la infusión más federal de los argentinos.
El acto fue transmitido en vivo por el canal oficial del Senado en YouTube. El 5, 6 y 7 de junio, el Museo del Mate de Buenos Aires será la sede de un evento que promete posicionar a la yerba mate en el mismo nivel que el vino francés, el parmesano italiano o el café colombiano.
Hay momentos en que la política, la cultura, las economías regionales y las tradiciones se cruzan sin demagogia. Es lo que ocurrió en el Salón General San Martín del Palacio Legislativo, donde las senadoras nacionales Sonia Rojas Decut (Misiones), y Gabriela Valenzuela (Corrientes), convocaron a productores, científicos, diplomáticos, sommeliers y coleccionistas para presentar algo que, según todos los que tomaron la palabra, llegaba tarde pero con fuerza: el Mundial de la Yerba Mate, el primer certamen técnico internacional dedicado exclusivamente a la infusión nacional.
La yerba mate lleva siglos esperando este momento.

Sonia Rojas Decut (Misiones), y Gabriela Valenzuela (Corrientes), las senadoras nacionales al frente del evento en el Senado.
Una casa que recibe lo que produce
“Estamos muy honradas de recibir a cada uno de ustedes en este emblemático salón azul que hoy se viste de los aromas de nuestra tierra”, dijo la senadora Rojas Decut al abrir el acto.
La frase no era protocolar. En julio de 2013, en ese mismo edificio, el Congreso Nacional había declarado al vino y a la yerba mate como bebida e infusión nacionales mediante las leyes 26.870 y 26.871. Que el lanzamiento del primer mundial se hiciera allí tenía, entonces, una lógica simbólica que varios oradores se encargaron de subrayar.
La convocatoria reunió a senadores nacionales de Misiones, Corrientes y Jujuy, a representantes del cuerpo diplomático acreditado en Buenos Aires, a ministros y funcionarios provinciales, a productores llegados especialmente desde el NEA y a los tres organizadores del certamen: el ingeniero químico y sommelier Martín Gómez, el sommelier y jurado internacional Marcos Francisca, y el especialista en estrategias digitales Nicolás Geiskko.
Misiones y Corrientes: dos provincias, y la causa de la yerba mate
Las palabras de apertura de las senadoras anfitrionas trazaron el mapa productivo y cultural del que emerge este mundial.
Sonia Rojas Decut describió a Misiones como el corazón de una cadena que, además de concentrar más del 90% de la producción nacional de yerba mate, está explorando industrias emergentes: farmacéutica, cosmética, alimentos funcionales, energizantes.
Mencionó la biofábrica provincial, donde la ciencia y la biotecnología investigan semillas nativas y mejoran la genética del cultivo.
Citó que en 2025 la provincia aportó más de 754 millones de kilos de hoja verde y que el producto ya llega a más de 50 países, entre ellos España, Estados Unidos, Chile y Siria. Y, con evidente orgullo, remontó el origen de todo eso al legado jesuítico-guaraní: “Compartimos con el mundo una herencia ancestral que nació en nuestra selva y se perfeccionó con las misiones jesuíticas”.
También destacó el poder de figuras globales como Lionel Messi, “embajador indiscutible”, que siempre aparece con termo y mate y Franco Colapinto, quien según la senadora recorre los paddocks de la Fórmula 1 con una yerba misionera. “El mundo entiende que el mate es argentino”, resumió.
Gabriela Valenzuela, por su parte, reivindicó el peso productivo de Corrientes con datos concretos: 27.588 hectáreas cultivadas, 580 productores, 140.000 toneladas de hoja verde al año transformadas en 50.000 toneladas de yerba seca, 10 secadores y cuatro industrias de molienda, incluyendo a las dos líderes del mercado nacional.
La provincia aporta cerca del 50% de toda la yerba mate elaborada que se consume en el mercado interno, con exportaciones por 14 millones de dólares anuales.
Pero Valenzuela también eligió un homenaje más íntimo: el del naturalista y médico francés Aimé Bonpland, cuya vida y obra están estrechamente ligadas a Corrientes. “Fue el primero en lograr germinar sus semillas de forma sistemática.
Sin ese paso, hoy no tendríamos yerbales cultivados”, afirmó. Y cerró con una frase que quedó resonando en el salón: “Donde hay un mate, hay patria. Y donde hay producción de yerba mate, hay futuro.”
La ciencia de Argentina toma la palabra
Uno de los momentos de mayor densidad conceptual fue el discurso del doctor Maximiliano Rossi, subsecretario de Biotecnología de Misiones, quien llegó al evento no solo como funcionario sino como coautor del descubrimiento del genoma de la yerba mate, publicado el año pasado en la revista científica eLife, logrado tras casi ocho años de investigación doctoral.
Rossi presentó a la Ilex paraguariensis como lo que la ciencia confirma que es: una superplanta. Detalló que contiene 196 compuestos bioactivos, el doble de antioxidantes que el té matcha, cafeína que libera energía de manera sostenida durante más de seis horas, y propiedades antiinflamatorias, antibacterianas, antiparasitarias y antifúngicas.
Mencionó el uso del ácido clorogénico de la yerba como base del oseltamivir, el principio activo del Tamiflu, y apuntó al interés de universidades e institutos internacionales en su potencial contra el cáncer.
El descubrimiento del genoma, 53.390 genes distribuidos en 40 cromosomas, abre, según Rossi, una nueva era: desde el desarrollo de variedades con mayor concentración de cafeína hasta una futura yerba mate descafeinada; desde cosméticos anti-age hasta marcadores moleculares para garantizar trazabilidad de origen.
“Al público presente: Francia tiene su champán, Italia su parmesano, Colombia su café de origen. Nosotros tenemos el mate con marca país”, dijo, antes de cerrar con una imagen que el salón aplaudió de pie: “Hoy desde el Senado de la Nación plantamos bandera. La bandera es de color verde, huele a hoja canchada y tiene gusto a futuro”.
El mate como herencia familiar y como política pública
La ministra de Industria, Trabajo y Comercio de Corrientes, Mariel Gabur, fue la voz más personal del panel oficial. Su abuelo llegó al nordeste correntino siendo un niño, se unió a comunidades de inmigrantes alemanes, polacos y ucranianos, y construyó “un imperio de la yerba mate”. “Por mis venas corre sangre verde”, dijo, y no lo dijo como metáfora retórica sino como declaración de linaje.
Gabur puso el foco en el esfuerzo invisible detrás de cada paquete: se necesitan tres kilos de hoja verde para producir uno de yerba seca, en jornadas que comienzan muy temprano, bajo exigencias crecientes de trazabilidad y certificaciones ambientales para acceder a mercados europeos.
“Queremos llegar con lo que somos”, resumió. Y evocó una frase de su abuelo que, según contó, sintetizaba todo: si en la guerra hubiera habido un mate, quizás se habrían salvado muchas vidas.

El evento: un certamen sin nombre, solo producto
El corazón técnico del Mundial fue explicado por sus dos arquitectos sensoriales: Martín Gómez y Marcos Francisca.
Gómez, ingeniero químico, sommelier, autor del libro La Yerba Mate: Mitos, Verdades y Chamuyos y creador de la carrera de Sommelier de Yerba Mate, fue el motor del proyecto.
Con la voz quebrada en más de un momento, describió lo que a siete semanas del evento ya estaba en marcha: casi 200 muestras participantes de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y otros países; más de 30 jurados confirmados de distintas naciones; y la posibilidad de celebrar subsedes simultáneas en Lungro (Italia), Nueva Zelanda, Canadá, Guatemala y España.
“Lo cotidiano merece ser reconocido, y la yerba mate tiene su mundial”, dijo. Y recalcó que el certamen no termina el 7 de junio: “Como dice mi amigo Nico, no termina el ocho, empieza el nueve.”
Francisca, sommelier y jurado internacional con experiencia en competencias de vinos y destilados, explicó el desafío técnico de crear desde cero un sistema de cata objetiva para la yerba mate, un producto que no tenía antecedentes en este tipo de evaluación formal.
El certamen analizará las muestras en tres instancias: hierba seca, infusión estática (mate cocido) y mate cebado, teniendo en cuenta que cada país consume el producto de manera diferente. Los cuatro sentidos, vista, olfato, gusto y tacto, serán cuantificados en una planilla de cata desarrollada con el soporte del sistema DreamSense.
El certamen es 100% a ciegas: los nombres de las marcas desaparecen, certificado por escribano público. Las categorías de medallas son Bronce, Plata, Oro y Gran Oro. Pero quizás el aspecto más novedoso es que no se trata de una competencia entre productores sino de una autoevaluación: muchas marcas líderes participan exclusivamente para recibir la devolución técnica del jurado.
Las medallas obtenidas podrán luego comunicarse en packaging y en redes sociales, funcionando como un sello de calidad reconocible en cualquier góndola del mundo.
Las categorías a evaluar incluyen yerba barbacuá, estacionada, orgánica, regenerativa, ecológica, biodinámica, con y sin palos. También se evaluarán subproductos: alfajores, bebidas ready to drink, con y sin alcohol, energizantes y otros derivados.
El jurado incluye sommeliers, científicos, especialistas en análisis sensorial de té e infusiones, productores de tabaco y expertos en destilados. Confirmados hasta el momento: jurados de Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Estados Unidos, Francia y Rusia.
El kilómetro cero: el Museo del Mate
La sede del evento no es un detalle menor. El Museo del Mate, ubicado en Buenos Aires, alberga la colección de mates más grande del mundo, más de 10.000 piezas, y fue declarado de interés cultural por el Gobierno de la Ciudad.
Su fundador, Alberto Plaza, contó ante los presentes que su primer mate data de 1979 y llegó a sus manos cuando su madre se lo regaló al terminar el servicio militar, tras 40 días sin poder tomar mate durante la instrucción. “Si mi mamá me hubiese dicho que con ese mate iba a estar algún día en el Senado de la Nación, le hubiera dicho que era demasiado madrugada”, bromeó.
El Museo es también el kilómetro 0 de la Ruta de la Yerba Mate, y su colección incluye mates donados por veteranos de guerra de Malvinas.
El respaldo político e institucional
El acto contó con la presencia de senadores nacionales de Misiones, Corrientes y Jujuy, representantes del cuerpo diplomático de varios países, funcionarios de Cancillería y autoridades provinciales. La Asociación Americana de la Yerba Mate, a través de su presidente América Kellas, envió una carta de adhesión en la que reafirmó su “disposición a colaborar activamente para posicionar la yerba mate en los Estados Unidos y en el mundo”.
El acto cerró con una milonga interpretada por los bailarines Verónica Darinalena y Rodrigo Gastón Barraza, de la agrupación Expresión Tango, porque, como anunció el conductor antes de dar paso al espectáculo, “donde hay mate, hay tango”, y una degustación en el Salón Las Provincias.
Agenda y datos del evento
Mundial de la Yerba Mate – Primera Edición
- Fechas: 5, 6 y 7 de junio de 2026
- Sede: Museo del Mate, Ciudad de Buenos Aires
- 5 y 6 de junio: Certamen internacional a ciegas (jurados especializados, +100 muestras, protocolo internacional)
- 6 y 7 de junio: Fan Fest abierto al público (degustaciones, productores, innovaciones, Panel de Aceptación del Matero, ceremonia de premiación)
- Inscripción de muestras: Hasta mayo de 2026
- Contacto prensa: prensa@mundialyerbamate.com
- Redes: @mundialyerbamate
- mundialyerbamate.com

