En La Paternal, cuatro amigos provenientes del cine, la música y distintas disciplinas artísticas decidieron agregarle cocina a los escenarios y abrir Soldán, un espacio donde el alimento también cuenta historias.
En una esquina calle de La Paternal, cuatro amigos que vienen del mundo del cine, la música y las actividades artísticas decidieron cambiar sets, escenarios y rodajes por hornos, fermentos y recetas con identidad propia.
Así nació Soldán, una rotisería gourmet que combina cocina casera, productos seleccionados y espíritu de barrio en un formato pensado tanto para el almuerzo cotidiano como para encuentros entre amigos.

Una de las responsables es Sandra Iurcovich, escenógrafa, Directora de arte y docente. Se define a sí misma como “amante de la cocina y el buen comer”.
En sus mostradores conviven pastrón, panes caseros de pletzalaj y focaccia, chipás, sopa paraguaya, sola o con distintos agregados, ensaladas, empanadas de pastrón y opciones vegetarianas, junto a una selección de vinos, aceites y yerbas misioneras de calidad.
Soldán funciona como un espacio gastronómico de cercanía donde la cocina aparece ligada al afecto, la reunión y la celebración cotidiana.
Todo elaborado con una lógica artesanal y una búsqueda que pone el foco en el producto y en el encuentro.
La propuesta incluye take away, pedidos por WhatsApp y opciones para compartir en cenas, picadas, reuniones familiares o eventos pequeños, recuperando esa idea del comercio barrial donde cada plato tiene detrás una historia y una conversación posible.
Soldán, cultura y cocina
Javier Tenenbaum es productor musical, codirector del sello discográfico Los años luz discos, fotógrafo y aspirante a cocinero.
En los días previos a la apertura, entre otras tareas luchó para que el horno nuevo respondiera y repuestos mediante, todo estuvo dispuesto para la apertura con vecinos del barrio y amigos, el sábado 16 de mayo.

Más que un local gastronómico, Soldán funciona como un punto de encuentro. Un lugar donde la cocina aparece ligada a la amistad, la experimentación y el deseo de construir comunidad alrededor de la mesa.
Se puede pasar a buscar comida para el almuerzo o la cena, encargar opciones para reuniones y eventos o simplemente descubrir una propuesta que mezcla oficio culinario, sensibilidad artística y espíritu porteño contemporáneo.
La propuesta cruza sabores tradicionales con una impronta contemporánea y artesanal. En la carta aparecen sandwiches de pastrón, hongos del litoral o mortadela con pesto especial; focaccias y pletzalaj caseros; chipás; sopa paraguaya; empanadas; ensaladas abundantes y platos donde conviven encurtidos, vegetales asados, hummus y chimichurris suaves elaborados en la casa.


- 📍Paz Soldán 4971, La Paternal
- 📲 Pedidos por WhatsApp: 11-3660-4885
También hay una cuidada selección de vinos, aceites y yerbas misioneras que acompañan una experiencia pensada para compartir.
Entre los destacados sobresalen el Señor Pastrón, con pastrón, pickles de pepino y mostaza “Merlo”; el sandwich de hongos del litoral con queso o hummus; la Caesar Litoral con chips de mandioca y la ensalada de pastrón con vinagreta de mostaza.



Gustavo Gorzalczany es justamente Sr. Pastrón, editor, postproductor y realizador de efectos visuales. Según una definición digna de ser parte de una tarjeta de presentación es “manipulador de alimentos kamikaze”.
A eso se suman las especialidades de la casa para reuniones y picadas, en una lógica que recupera la tradición del almacén de barrio, pero con una mirada gourmet y afectiva.

